La Macrobiótica, el Yin y el Yang, y el Cáncer 

0
26
views

En 1961, George Ohsawa, dio a conocer esta novedosa alimentación basada e inspirada en el budismo zen.

La dieta consiste en porciones predominantes de cereales, también de hortalizas a un nivel más bajo, las sopas también se consumen, además de legumbres y algas.

Como curiosidad (para mi) he encontrado en varios sitios (12, y muchos más) que desaconsejan determinados alimentos como frutas tropicales, berenjenas , tomates:

YIN-YANG Y FAMILIA BOTÁNICA

“En la macrobiótica tradicional el tomate se considera un alimento extremo Yin. Los alimentos Yang son los que hacen que nuestra energía vaya hacia el centro, es decir se contraiga (carne, huevos, alimentos salados, etc.) mientras que los alimentos extremos Yin hacen que nuestra energía se disperse (alcohol, azúcar, café… y también tomates). Al provocar este efecto dispersador, que se podría manifestar como debilidad, enfriamiento o dolor articular, no se recomienda.”

En otro portal que promueve la alimentación Macrobiótica esto dice de las patatas:

“Además de ser altamente animadas durante las horas frescas de la noche, las solanáceas no son plantas muy sociales; prosperan mejor si crecen solas en su propio terreno lejos de otros vegetales. Sin embargo, también crecen bien junto con las de su propio tipo. Todos estos rasgos sugieren energética de conducta muy interesante en el que come solanáceas”.

La carne roja es uno de los alimentos eliminados, mientras que las carnes blancas ya depende de quien realice la dieta, hay casos en que se recomienda de forma esporádica y/u ocasional.

Los productos lácteos son eliminados. Por supuesto que los beneficios de los lácteos y carnes en porciones indicadas, y en caso además de la carne magra y en preparaciones adecuadas merecen todo un nuevo artículo.

El consumo de algas en exceso puede traer problemas en cuanto al hipertiroidismo debido a su alta concentración de Yodo.

También elimina a los alimentos que hoy se denominan Utra-procesados. Por supuesto, cualquier alimentación variada y equilibrada disminuirá estos alimentos.

George Ohsawa clasificó las dietas macrobióticas en diez niveles. En el nivel más elevado podemos consumir solo cereales integrales. Debo aclarar que afortunadamente (para el paciente) nunca he visto ni conocido un caso en este nivel.

En 1971 el Departamento de Alimentos y Nutrición de la Asociación Americana de Medicina se posicionó en contra de estas prácticas extremas.

“Pues bien, en el e-mail la mujer comenzaba preguntándome cuáles eran los alimentos que nos dan frío y cuáles los que dan calor. Tras frotarme los ojos, seguí leyendo….”

Esta es la pluma de Julio Basulto, dietista nutricionista, y sigue:

“Si revisamos cualquier manual serio de nutrición comprobamos que la división de alimentos “enfriantes” o “calentadores” no aparece. Como tuve el gusto de participar en el tratado “Nutrición y Dietética Clínica” (2014)…

En suma, le respondí que la recomendación del terapeuta alternativo ni tiene sentido ni es útil y por lo tanto es momento de revisar si confiar en él o en sus dictámenes puede generar efectos adversos, como por ejemplo, una desconfianza en tratamientos sanitarios que pueden salvarle la vida, o una grandísima desorientación con respecto a cómo funciona nuestro organismo y qué es y qué no es una dieta saludable”.

Cáncer:

El cofundador de Apple no se trató a tiempo el cáncer de páncreas. Decidió seguir una dieta macrobiótica. Cuando decidió asistirse con la medicina científica ya era demasiado tarde.

The macrobiotic diet in chronic disease. (La dieta macrobiótica en la enfermedad crónica):

“Varios casos anecdóticos notables han respaldado un efecto terapéutico en pacientes con cánceres avanzados. Sin embargo, hasta la fecha, los pocos estudios intentados han sido inadecuados para demostrar la efectividad y se requiere mayor investigación. Las preocupaciones incluyen la posible demora en el tratamiento convencional del cáncer, los riesgos asociados con las deficiencias nutricionales y las limitaciones sociales relacionadas con las complejidades del estricto cumplimiento de esta dieta”.

En un documento del Instituto Oncológía de Cataluña concluye:

“La dieta macrobiótica y la dieta vegana se relacionaron con pérdida de peso y déficit de vitamina B12, calcio y hierro, anemia y déficit proteico. En el caso de la dieta alcalina, basada en la elección de unos alimentos u otros en función de su supuesta capacidad para hacer variar el pH de la sangre, la revisión no encontró ningún dato clínico publicado sobre el efecto que tendría en pacientes tratados por cáncer. Hay que tener en cuenta que este tipo de dieta excluye ciertos alimentos, lo que puede interferir en el equilibrio nutricional”.

Nutritional Support in Cancer Patients: A Position Paper from the Italian Society of Medical Oncology (AIOM) and the Italian Society of Artificial Nutrition and Metabolism (SINPE) (Apoyo nutricional en pacientes con cáncer: un documento de posición de la Sociedad Italiana de Oncología Médica (AIOM) y la Sociedad Italiana de Nutrición Artificial y Metabolismo (SINPE)):

“La intervención nutricional debe ser administrada y enfocada activamente para cada paciente; debe incluir asesoramiento dietético personalizado y / o nutrición artificial según la ingesta, tolerancia y efectividad espontáneas de alimentos. El apoyo nutricional puede integrarse en los programas de cuidados paliativos. No se deben recomendar “dietas hipocalóricas alternativas contra el cáncer” (por ejemplo, dietas macrobióticas o veganas), ya que pueden empeorar el estado nutricional. Se necesitan ensayos clínicos bien diseñados para ampliar nuestro conocimiento sobre el soporte nutricional requerido en diferentes entornos de atención para pacientes con cáncer”.

Cam Cancer (Medicina complementaria y alternativa para el cáncer):

“A pesar de que muchos afirman lo contrario, no existe evidencia confiable de que prevenga o trate el cáncer de manera efectiva.

Las formas más estrictas de macrobiótica pueden causar desnutrición.

Popularizado en la década de 1970 por Michio Kushi, ahora se promociona a menudo para la prevención y el tratamiento del cáncer. Sin embargo, no existen ensayos clínicos de macrobióticos para el tratamiento del cáncer, ni hay datos epidemiológicos confiables que sugieran que esta dieta sea efectiva para la prevención del cáncer. Las formas más estrictas de esta dieta pueden conducir a desnutrición severa”.

Cancer Research UK (Estudio del Cáncer del Reino Unido):

“No hay evidencia científica de que la dieta macrobiótica trate o cure el cáncer….

Por qué las personas con cáncer usan dietas macrobióticas

Algunas personas con cáncer usan dietas macrobióticas como terapia complementaria. Piensan que cambiar su dieta y estilo de vida podría ayudarlos a sentirse mejor y más positivos. Una dieta macrobiótica podría hacer esto, pero también puede tener efectos nocivos”.

Johnson, de la Universidad de Yale (EE UU):

“Los resultados ponen los pelos de punta. Las mujeres con cáncer de mama que se abrazaron a la medicina alternativa aumentaron su riesgo de muerte un 470%. Los pacientes de cáncer colorrectal compraron un 360% más de papeletas para morir al creer a ciegas en las prácticas pseudomédicas. Y los de cáncer de pulmón, con peor pronóstico en general, un 150%”.

Terminando con este breve informe, puedo decir que hay tantas dietas macrobióticas como promotores y vendedores de la misma. No está enmarcada con pautas y protocolos claros, todo depende de quién sea el encargado de realizar la dieta. Así es con las dietas pseudocientíficas.

El cáncer es un tema serio, sensible, y de mucho dolor. Si bien aquellos que promueven la macrobiótica buscan dar a las personas un nuevo estilo de vida a través de la alimentación y a veces acompañada de otros tipos de actividades (todo esto cuestionable desde los beneficios reales), también están los casos de aquellos que dicen poder eliminar el cáncer con la alimentación y/o un positivismo extremo.

Algunos profesionales la practican y la recomiendan. ¿Y esto qué quiere decir? Que hay profesionales aplicados a la ciencia de su disciplina, y otros no. La Nutrición es una disciplina con bases científicas. Por lo tanto, ¿La pseudociencia Nutricional es parte de Nutrición?. Incluso hay investigadores con sus propias creencias alimentarias que son, justamente, creencias. Y esta es una potestad de cada ser humano, intocable. Pero cuando un iluminado sale vendiendo la cura del cáncer con una dieta o cualquier otro tratamiento mágico por Internet, hermano, no joder con eso, todo esto ya se ha ido de cauce, no se puede ser tan vende humo.

Dejar respuesta