Educación Nutricional, charla efectiva de 40 minutos

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Las charlas de educación nutricional son diversas, según el  proyecto:

Tenemos aquellas donde asistimos varias veces a un grupo determinado, o las cuales se realizan en una sola oportunidad.

Aquí abordaremos la única charla.

Descartar:

Especificación de nutrientes y sus funciones

Es algo clásico, especificar a través de un gran marco teórico los macronutrientes micronutrientes, y sus funciones.

Sin embargo, debemos preguntarnos cuánta de esa información las personas retendrán para su vida diaria.  Imaginen a un grupo de personas llenas de dudas donde comenzamos a describir los macronutrientes y micronutrientes. Además teniendo en cuenta que estas charlas no pueden ser demasiadas extensas.  Los conceptos los introduciremos de manera más eficientes, que más adelante describiremos en el artículo.

Grupos de alimentos:

Algo totalmente innecesario en una única charla, incluso en posteriores.  Se da información, se satura a la persona (más si agregamos el punto anterior). Debemos implementar una estrategia que deje puntos o pilares fundamentales, y este no es el caso.

En una charla de unos 40 minutos ya hemos utilizado bastante ese tiempo, y todavía las personas no han recibido las recomendaciones.

Recomendaciones, es la clave.

En mi experiencia, si de algo sirve, en estas charlas únicas, lo más efectivo es ir por tiempos de comidas, y estos son los puntos importantes

En cada tiempo de comida:

Selección de alimentos, sustituciones, cantidades, modos de preparación.  Debemos hacer hincapié en estos temas, que son los que las personas aplicarán a su cotidianidad.  Enfocar la réflex.

Para el desayuno y merienda tendremos unos 15-20 minutos, mientras que para el almuerzo y la cena unos 20-25 minutos. Suficiente para dejar conceptos claros. Incluso se pueden ir derribando varios mitos a medida que damos opciones de menús. Dentro del desayuno y merienda podemos hablar de las colaciones.

Es aquí donde hablaremos de nutrientes.  Por ejemplo; cuando sustituimos la leche por el yogur, haremos la aclaración de elegir los yogures sin agregados de azúcar, ya que este agregado en su producción es excesivo.  De la misma manera cuando recomendemos disminuir el consumo de bebidas  azucaradas, o alertando que los jugos muchas veces promocionados como “naturales”, en realidad contienen mucho agregado de azúcar.  De Igual forma lo haremos al referirnos a las grasas saturadas, a la hora de recomendar tipos y cortes de carne roja. Y así continuaremos a medida que seguimos con la charla, por ejemplo con el Fe, Zn, B12, fibra, etc.

Por supuesto que es clave la identificación de los denominados productos “ultraprocesados”. Llevar imágenes que abarquen diferentes productos y líneas.

Las variantes del almuerzo y merienda son enormes. Es conveniente tener recetas para que las personas se puedan llevar a sus hogares. Pueden ser impresas o en formato digital.

Mientras se pasea por los tiempos de comida del día, surgirán preguntas que se irán contestando. Las respuestas deben de ser concretas, directas, claras. (El ida y vuelta es esencial)

Dos hojas en la heladera:

Una estrategia pragmática, como todo lo que tratamos de dar en esta charla, es colocar las recomendaciones en hojas tamaño A4 (un ejemplo). Una para desayuno y merienda (Colaciones también), La otra para almuerzo y cena.

Tiempos de comida:

Los horarios varían según las característica diarias de cada persona. Es inevitable. Somos nosotros quienes debemos acoplarnos a los tiempos modernos. De la contrario las recomendaciones fracasarán por no ser compatibles.

Lo importante marcar el tiempo (en horas) entre comidas.

A esta altura del partido hemos utilizado los 40 minutos de manera efectiva, concreta, enfocados en el día a día, no saturando al grupo presente con teóricos imposibles de ser asimilables con el tiempo que tenemos , más las recomendaciones.

Preguntas:

Aquí puede pasar cualquier cosa. Mantenga el orden.

Puede dejar unos 20 minutos para responder a dudas, que sean concretas. Estas deben ser de lo hablado en la charla, descartando patologías concretas de cada persona. Esto es porque sencillamente no alcanza el tiempo, y ante una patología la persona necesita más atención del profesional, por lo tanto es mejor una asistencia personalizada o una charla a grupos específicos para determinadas patologías.

En cuanto a patologías como hipertensión, diabetes tipo 2, obesidad y toda la pandilla: El mecanismo es el mismo, ir por tiempo de comida, con el cambio de contenido y recomendaciones.

Vaganismo en todas sus modalidades: Igual, con cambio de contenido. Además hacer hincapié en nutrientes específicos como B12, Fe, Ca, Zn. Aquí debemos explicar a fondo estos nutrientes. Un ejemplo claro  es derribar los mitos de la B12 que tanto abundan en internet, explicar que se obtiene de alimentos de origen animal, de suplementos, o alimentos fortificados, y que las famosas algas tiene análogos de B12. Y así seguir con los otros nutrientes.

Grupos por franja etérea (adolescentes, adultos, adultos mayores): Mismo mecanismo, cambio de contenido. Sin embargo, con adolescentes, y dependiendo los recursos materiales e infraestructura, podemos utilizar otras metodologías, tal vez sería oportuno realizar un artículo al respecto.  Los pre escolares y escolares quedan afuera de esta estructura, al menos en los términos generales de lo descrito.

Hay varios tipos de charlas. Esta es una.

Artículo para colegas y futuros colegas. Si le sirve lleve, de lo contrario descarte, que en este caso no genera basura. Saludos.

Seguramente me han quedado algunas aspectos más para desarrollar. A las ordenes.

Sebastián.

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